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Marco Curricular Primera Infancia Uruguay

La creación de un Marco Curricular para la primera infancia se orienta a garantizar la formación integral de los niños. Es una iniciativa de data reciente, que busca unificar e integrar los planes y criterios educativos desde los primeros años. En Uruguay nos abocamos a la tarea y desde 2014 contamos con un instrumento rector. Este abarca los ciclos comprendidos entre los 0 y 6 años. En su diseño se integraron los currículos oficiales vigentes, actualizándolos y favoreciendo la continuidad entre las diferentes etapas. Así, en su contenido se siguen las pautas del Diseño Curricular Básico para niños/a de 0 a 36 meses del MEC. Y este se enlaza con el Programa de Educación Inicial y Primaria de la ANEP-CEIP.


La intención es garantizar la secuencia formativa progresiva durante los primeros años del niño. Esto permitirá construir los cimientos para un desarrollo integral, que contemple aspectos afectivos, morales, cognitivos y motores. Estas serán las bases que sustentarán los aprendizajes posteriores.
El Marco Curricular se adapta a las condiciones sociales y culturales de nuestro siglo. Asimismo, se consideraron los resultados de las más recientes investigaciones relativas a cada nivel. Por otra parte, se trata de un plan original, que refleja nuestra idiosincrasia y la sociedad que deseamos construir.

Principios que rigen el Marco Curricular

Abordar una tarea tan compleja como la planteada, implica un clara definición de los principios rectores. En este sentido, el primer paso consistió en la definición de las guías que deben orientar las propuestas pedagógicas. Estas dirigen toda acción a ser desarrollada por las distintas organizaciones, espacios e instituciones involucradas.

INTEGRALIDAD

En todas las fases de la educación infantil debe buscarse un enfoque integral. Las necesidades de protección, cuidado y afecto deben satisfacerse, sin menoscabo de los naturales intereses infantiles por explorar y aprender. La respuesta pedagógica debe atender ambos aspectos de forma equilibrada y global.

PARTICIPACIÓN

La educación del niño/a requiere de la participación de múltiples actores. Sus esfuerzos deben ser coordinados y orientados a lograr el desarrollo integral. Para ello, cada uno de los involucrados debe ser partícipe y protagonista del proceso. Familia, comunidad e instituciones deben velar por el bienestar de los niños/as. Esto implica la atención de áreas relacionadas con la salud, nutrición, seguridad y educación durante la primera infancia.

SINGULARIDAD

El respeto a las características y necesidades individuales de cada niño/a es indispensable. El reconocimiento de sus diferentes intereses, capacidades y ritmos de aprendizaje es fundamental para el desarrollo de la autoestima.

RELACIÓN

El establecimiento de vínculos y relaciones afectivas es vital en este período. No solo incide en la confianza y seguridad que desarrollará el niño, sino que también marca su relacionamiento social posterior. Por este motivo debe propiciarse la interacción, tanto con sus pares como con adultos significativos. El primer proceso de socialización de un niño/a tiene lugar en el seno del hogar. Igualmente son importantes los centros y espacios de atención y educación donde se aprenden los valores que rigen la vida en sociedad.

AMBIENTE ENRIQUECIDO

Las características y cuidado del entorno físico, así como del ambiente humano que rodea al niño/a incidirá en su aprendizaje social. Los ambientes enriquecidos propician interacciones positivas que definirán la calidad de su relacionamiento posterior.

JUEGO

La importancia del juego para los niños es innegable. A través de él, los niños/as aprenden, interactúan, se conocen a sí mismos y a su entorno. Por ello debe favorecerse el aprendizaje lúdico a lo largo de toda esta etapa. El juego debe ser libre y espontáneo, adecuado a sus intereses y entretenido. Esto potenciará las oportunidades y calidad de los aprendizajes.

SIGNIFICADO

La necesidad de entender el mundo que les rodea hace que los niños/as asignen significados a todo lo que experimentan. Por ello las propuestas deben adaptarse a los intereses de los niños y establecer vínculos con su entorno inmediato. Es necesario considerar el entorno social, cultural y afectivo de los niños, para diseñar acciones significativas.

ACTIVIDAD

En los primeros años, la adquisición de cualquier destreza o aprendizaje va atada a la exploración y experimentación. Cada fase del desarrollo infantil conlleva nuevas habilidades que le permiten descubrir el mundo y relacionarse de diferentes formas. Toda acción pedagógica debe despertar la curiosidad del niño y alentarlo a usar su imaginación y creatividad. Para ello, debe contar con las áreas y materiales que faciliten la expresión de sus ideas y afectividad.

ESCUCHA

Los adultos a cargo deben ser capaces de atender e interpretar las emociones, sentimientos, intereses e ideas de los niños/as. Esto implica el reconocimiento y escucha activa de sus diversas manifestaciones comunicativas. Desde las propias del lenguaje preverbal, las manifestadas mediante lenguajes artísticos o corporales, y las expresiones verbales propias de cada fase del desarrollo.

COMUNIDAD

Durante la primera infancia los niños/as aprenden a identificar los roles y las costumbres y usos de su entorno particular. Es deber de los adultos a cargo servir de mediadores y propiciar las oportunidades de relacionamiento y exploración del ambiente. El sentido de comunidad y pertenencia es muy importante para la autoidentificación del niño/a.

CONTEXTUALIZACIÓN

De la misma manera, todas las pautas, programas, proyectos y recursos deben estar adaptados al contexto del niño/a. Esto permitirá que sean reconocibles y relevantes y puedan ser integrados en el proceso individual de aprendizaje.

GLOBALIZACIÓN

Si algo distingue el proceso de desarrollo de los primeros años, es el interés por conocer e interpretar la realidad circundante. Los niños/as son protagonistas de su propio aprendizaje, pero necesitan un marco referencial reconocible. No es una tarea que pueda abordarse desde una sola disciplina o contenido. Por el contrario, requiere de un enfoque multidisciplinar que facilite la integración de las experiencias del entorno con los intereses y características individuales.


Estos doce principios constituyen los lineamientos guía de los distintos aspectos del desarrollo, contemplados en el Marco Curricular. Con base en ellos se han organizado los temas en cuatro áreas: Conocimiento de sí mismo, Comunicación, Conocimiento del Ambiente y Bienestar Integral. Se trata de competencias generales que promueven el desarrollo integral y potencian la construcción individual de aprendizajes.

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